viernes, 19 de mayo de 2017

Cartero

 (Llego a casa y me encuentro con el cartero)

Me contó que había nacido en Ecuador. Yo trataba de evitar distraídamente una conversación (las conversaciones de puertas, ascensores y taxis siempre me han incomodado, no porque tenga cierta alergia social, sino porque me cuesta estar al día del tiempo).
Era un chico más joven que yo y más moreno que un día sin árboles, repartía papeles de publicidad de puertas y ventanas (¡ay!) por los buzones. Lados rapados, pinta de navajero. Me di cuenta, mirando el auricular que se balanceaba sobre el logo de correos, que escuchaba, mientras repartía, un audiolibro de El Quijote.

No hay comentarios:

Publicar un comentario